Rutas para la Planificación Progresiva mediante la ampliación de redes de agua y electricidad en los asentamientos humanos de Lima

En el Sur Global, el usual proceso de urbanización es invertido: ocupación, construcción, despliegue de infraestructuras y planificación (Baross 1990). Desafía la capacidad de la planificación urbana convencional para hacer frente a los asentamientos irregulares. La inadecuación de la planificación urbanística y las razones por las que esta no ha podido seguir el ritmo de la urbanización ya han sido ampliamente analizadas (Watson, 2009). En esta reflexión es un consenso el llamado a una renovación de la planificación urbana tanto teórica como práctica (Blanco, 2009). A pesar de ello, la urbanización irregular hasta ahora se ha abordado principalmente a través de los cristales de la pobreza o la ilegalidad, lo que implica determinados análisis socioeconómicos, políticos y administrativos (Devas y Rakodi, 1993). Estos enfoques no permiten considerar la dimensión espacial del crecimiento urbano; además de la gobernabilidad, la gente, o los problemas de la tierra, la urbanización es también un proceso material de la fábrica urbana. Las alternativas de planificación han pasado por alto, en gran medida, estos procesos físicos de la construcción de lo urbano, cuando estos son manifestaciones definitivas y tangibles de su crecimiento y expansión (Mattingly 2001).

Mirar la urbanización irregular desde el punto de vista físico permite identificar algunos retos específicos para la creación material de las ciudades del Sur Global. En efecto, la irregularidad es doble; obviamente no se respetan ni las normas de planificación ni los reglamentos de edificaciones (Roy 2011). Pero estos asentamientos también son morfológicamente irregulares: su diseño urbano y las edificaciones son casuales y no se hacen, a priori, respetando los requisitos técnicos y físicos para la apropiada consolidación y mejora de las infraestructuras. El entorno urbano resultante y las demandas de la población establecida de este modo, desafían los métodos convencionales de planificación y prestación de servicios (Baharoglu y Leitmann 1998). Sin embargo, la urbanización irregular constituye el grueso del crecimiento urbano, lo cual es progresivamente tomado en cuenta por planificadores y proveedores de servicios. Operacionalmente, la urbanización irregular les obliga a desarrollar una lógica de intervención de recuperación, basada en la demanda de la población.


Y después de Hábitat III, ¿Qué hacemos por el Perú?

Hace algunos días (del 17 al 21 de octubre) se realizó la Tercera Cumbre Mundial de las Naciones Unidas por la Vivienda y el Desarrollo Urbano – Hábitat III; por cuatro días la Ciudad de Quito se constituyó en el centro del discusión mundial acerca de las condiciones que nuestras ciudades deberían tener para lograr un desarrollo urbano basado en la equidad social, el crecimiento económico y el equilibrio ambiental. Antes de la cumbre y durante los años 2015 y 2016, se realizaron una serie de eventos preparatorios incluidas dos pre cumbres mundiales, una en Nairobi, Kenia (junio 2015), y la otra en Surabaya, Indonesia (julio 2016); además de multitud de eventos temáticos alrededor del mundo; México DF, Santiago, Barcelona, Viena, Johanesburgo y muchas más; con temas como: Grandes Metrópolis, Ciudades Intermedias, Financiamiento, Marco Legal, Vivienda Social y Mercado de Suelo, Rol de los Gobiernos Locales, y otros más; de estos probablemente el espacio más rico (y de escasa participación peruana) fue la Reunión Regional para América Latina y el Caribe realizada entre el 18 y 20 de abril de 2016 en Toluca, México.

El primer documento elaborado hacia la Nueva Agenda Urbana fueron los “Isuue Papers” lanzados el 1 de junio del 2015, al que (literalmente) medio mundo aportó y discutió; el siguiente documento que recogía los aportes y generaba nuevas síntesis fueron los “Unit Policies” que ya iban perfilando los temas principales de lo que en ese momento se conocía como la Declaración de Quito. A partir, tanto de las reuniones temáticas como de las regionales, así como de la discusión de los “Unit Policies”, se formuló el “Zero Draft” de la Nueva Agenda Urbana, el mismo que comenzó a ser discutido en “sesiones informales” durante los meses de mayo y junio del 2016 en la Ciudad de Nueva York; este Zero Draft conoció diversas versiones hasta octubre de este año y las negociaciones de sus contenidos fueron arduas, el Perú integrado en el grupo de los 77 más China, también fue parte de estas, aunque claro la toma de posición peruana oficial fue de conocimiento de unos pocos. Como se puede ver, el proceso para llegar a Quito fue largo y complejo, incluyó la participación global de actores e interesados de multitud de plataformas y representaciones. Sin embargo, la participación peruana fue tardía, reactiva e inorgánica; si bien diversos grupos de la sociedad civil, de la academia y gremios profesionales tuvimos alguna iniciativa de impulsar procesos hacia Hábitat III, recién fue a finales del verano de este año que el liderazgo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento se hizo manifiesto para formular primero el Informe país (solicitado según el cronograma del proceso preparatorio de la cumbre, para Junio del 2015) y a partir de este documento, desarrollar la posición peruana ante las discusiones de Hábitat III.


Supermanzanas

Un nuevo concepto que se está implementando en varias ciudades, donde la planificación basada en “redes de transporte” queda en el pasado, brindando apertura a un nuevo modelo de desarrollo urbanístico, en el cual el concepto tradicional de “PEATON” es reemplazado por el de “CIUDADANO”, pues expresa algo más que el modo de trasladarse.

Es el concepto de SUPERMANZANAS, concebidas como nuevas células urbanas que constituyen un nuevo espacio público, de unos 400 a 500 metros por lado, a partir de la agrupación de varias manzanas. Espacio donde todos los modos de transporte se articulan de forma que el CIUDADANO es el que prima, reduciéndose al mínimo la circulación de vehículos motorizados, solo permitiéndose el acceso a los vehículos de residentes, de servicios y de emergencia.

La idea es que el interior de las SUPERMANZANAS no sea un lugar de paso, sino de origen y destino. Para ello la velocidad es limitada a 10 kilómetros por hora, buscando reducir el riesgo a los accidentes.


Informe: Perdidas Económicas por Ausencia de Planificación Urbana en el Perú

En el Perú solo un 3% de las municipalidades tiene actualizado su Plan de Desarrollo Urbano (PDU). Alrededor de un 30% de las municipalidades nunca ha elaborado un PDU o instrumento de gestión territorial similar.

Esta situación genera que las demandas, tanto para cubrir necesidades como para aprovechar oportunidades, no sean identificadas o articuladas de manera que generen dinámicas de desarrollo que revierten de manera natural las condiciones de pobreza.


La Molina: Vecinos Cuestionan Modificación de Usos de Suelo
Alcalde Juan Carlos Zurek precisa que sinceramiento de catastro no aumenta las alturas máximas
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La propuesta de la Municipalidad de La Molina sobre el reajuste integral de la zonificación de usos de suelo, que será presentada hoy ante el concejo distrital, preocupa a más de 2.000 vecinos que desde enero pasado se oponen a la posibilidad de aumentar las alturas máximas vigentes por temor a la tugurización.

“Quieren subir de cinco a 12 pisos la altura máxima en parte de la Av. Javier Prado Este; a cinco en Ingenieros, a seis entre la Av. La Molina y Separadora Industrial, y hasta 12 en La Fontana”, indicó Robert Galarreta, representante de nueve urbanizaciones en contra del reajuste.

En un comunicado, la Junta de Propietarios de la Urbanización Club Campestre El Haras informó que varios de sus miembros estarán desde las 7 a.m. en el palacio municipal para manifestar sus objeciones. “Si los cambios de zonificación se dan, la escasez de agua potable será más aguda; el sistema de alcantarillado será insuficiente, el tránsito colapsará y aumentará la contaminación ambiental y sonora”, precisa el documento.

El alcalde Juan Carlos Zurek reconoció a este Diario que sí habían considerado aumentar las alturas, a fin de homogeneizar áreas donde ya hay edificios por encima del máximo permitido. Sin embargo, en la propuesta que llevarán al concejo estos cambios fueron eliminados debido a la oposición de los residentes.

Lo que sí habrá, agregó Gina Gálvez, gerenta municipal de La Molina, es un sinceramiento del uso actual de los predios, sugerido por el Instituto Metropolitano de Planificación, de la comuna de Lima.

La mayoría de cambios involucra a predios de categoría Residencial compatible con Comercio, que pasarán a ser de Comercio Vecinal. “En la Av. La Molina, cerca del [estadio] Monumental, por ejemplo, hay pequeñas tiendas sin exigencias mínimas, como estacionamientos”, refirió Gálvez.

Erick Reyes, de la Sociedad de Urbanistas del Perú, dijo que si bien el crecimiento vertical es el futuro, este no prospera en distritos con vías saturadas.

Fuente: El Comercio








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