Aunque el alcalde de Lima es elegido solo por los residentes de la provincia, el impacto de Lima y el Callao trasciende los límites político-administrativos. Lima no es solo una ciudad para sus habitantes; es una megalópolis y una ciudad-región que presta servicios a todo el país y se abastece de recursos de todo el territorio nacional. Este articulo (en su versión resumida) identifica aspectos prioritarios del desarrollo territorial que han sido abandonados en el debate político y formula diez propuestas concretas orientadas a una transformación estructural. Se propone:
- Crear una municipalidad de la conurbación (inspirada en el modelo francés) para gestionar el territorio metropolitano, dejando a las provincia y distritos funciones locales.
- Integrar el transporte (Metro, Metropolitano, buses y futuros trenes) con paraderos protegidos, horarios fijos, una app única y regulación horaria de mototaxis.
- Implementar biciestaciones junto a hubs de transporte para conectar las “Bolsas Urbanas Sin Transporte” (BUST), permitiendo a las familias pobres ahorrar cientos de soles mensuales.
- Ampliar la Costa Verde (Ancón–Villa El Salvador y luego Huacho–Pucusana) con pólderes para vías de transporte público masivo, parques y acceso peatonal todo el año.
- Gestionar integralmente las cuencas, proteger cabeceras, construir nuevas plantas de agua, renovar tuberías antiguas y controlar residuos y contaminación atmosférica.
- Generar más espacios públicos: convertir calles en parques o bulevares, abrir el Golf de San Isidro y el Pentagonito a los habitantes de la ciudad, y recuperar los ríos.
- Usar equipamientos móviles (clínicas y mercados) para llevar servicios de salud y alimentos a mejor precio a las periferias.
- Crear Guardias Barriales o Vecinales capacitados por la Policía y espacios de detención temporal comunitaria ante el déficit policial.
- Mejorar la gestión de riesgos con comunicación satelital en desastres, cuadrillas barriales BRODER, almacenamiento de agua (en bladders) y plantas desalinizadoras portátiles.
- Adoptar una gobernanza que mida la productividad urbana, fomente clusters, fortalezca la participación ciudadana y genere ingresos ambientales (bonos de carbono y protección de cabeceras).
El urbanismo es multidisciplinario, pero sobre todo interdisciplinario: Lima es un problema híbrido que exige respuestas integradas. Los planes actuales consolidan el “business as usual” y tratan a Lima como unidad aislada en lugar de como elemento central del desarrollo nacional con proyección internacional. Existen cientos de ideas de beneficio público que no costarían a las municipalidades, pero su implementación depende de la voluntad política del alcalde electo y de su capacidad para articularse con el gobierno central, otras autoridades locales, inversionistas y líderes urbanos. Quien resulte elegido tiene la obligación de construir una megalópolis moderna, de alcance nacional e internacional, orientada al mar y para todas y todos.
(*) Ver la versión completa de este articulo con mapas e imágenes en: https://altavoz.pe/opinion/10-nuevas-propuestas-para-lima/





